miércoles, 7 de noviembre de 2012

EL REALISMO
 
En las últimas décadas del siglo XIX se advierte en Hispanoamérica gran rapidez en la asimilación y aclimatación de las modas y costumbres europeas. Se sigue casi al día el teatro, la novela y la poesía de: Francia, España, Inglaterra, Alemania e Italia; se remedan y copian todos esos géneros impregnándoles un sello propio.
El realismo surge después de la revolución francesa de 1848.
Manifiesta una reacción contra el idealismo romántico y expresa el gusto por la democracia, mas contrariamente a lo que su inclinación social sugiere, no produce un estilo arquitectónico propio y se expresa escasamente en una escultura crítica o social.
Hacia las décadas centrales del siglo XIX el Romanticismo irá cediendo paso al Realismo. Al cambio contribuyen varios fenómenos:
  • En las conciencias se cierne el peso y las terribles consecuencias de la Revolución Industrial:
  • Trabajo de niños y mujeres
  • Horarios excesivos.
  • Condiciones de vida penosas.
  • Viviendas insalubres.
  • Los fracasos revolucionarios del 1848 se dejan sentir.
  • Se abole todo atisbo de idealismo.
  • Abunda la temática social.
  • Se tiende a representar al hombre en sus quehaceres cotidianos.
  • El tema de la fatiga se convierte en tema principal.
La técnica narrativa suele ser la misma que la europea: Observación realista, minuciosidad descriptiva, cierto prurito seudo filosófico, notoria predilección por los bajos fondos sociales y la incorporación de una problemática americana aspirando a crear obra propia; aunque no siempre lo consiguen. Los novelistas americanos lo describen y narra todo, en vez de describir y narrar lo mejor.
Las causas de esa asimilación inmediata pueden ser varias: Una de tipo económico-social; otras de carácter literario.
Entre las primeras la estabilidad de los gobiernos, superada la anarquía de los primeros tiempos de la independencia; la eliminación de las formas de caudillaje; la normalización de relaciones diplomáticas con los estados europeos; La prosperidad
Económica; el auge del capitalismo; el alumbramiento de nuevas fuentes de riquezas; la corriente inmigratoria.
Entre las causas de carácter cultural: en anhelo de imitar a los pueblos que consideran más aventajados, (Francia & España); el deseo de ver y asimilar las viejas formas de la civilización invade a todos; empeño en investigar a sus hombres de letras con altos cargos diplomáticos, primeros y mejores intérpretes de las nuevas doctrinas.
Los fenómenos sociales que explican la aparición de Realismo en Europa son los mismos para Hispanoamérica con sus variantes: A la industrialización creciente en Europa; al arribismo político y social; a la lucha de clases con los eternos conflictos entre capital y trabajo; el proceso de corrupción moral y a los problemas de toda índole, religioso, económico, moral característicos de la novela europea.
Los propios problemas americanos entre ellos se pueden destacar: La lucha del electo autóctono con el inmigrante o con el explotador extranjero; diferencias raciales; mestizaje; esclavitud; indianismo; masa negra; choque del hombre con la naturaleza, la que generalmente vence; problemas de suburbios en las grandes ciudades; períodos anárquicos.
El escritor realista le interesa narrar, descubrir, presentar. Podríamos decir que el novelista argentino, dominicano, mexicano, chileno o colombiano no pierde de vista su país y su época, la técnica es europea; el tema y la ambientación autóctonos. Podríamos decir que el naturalismo es una intensificación del Realismo, difieren en los aspectos étnicos, estilísticos y hasta temáticos que se observan en el naturalismo; el narrador naturalista le interesa ante todo demostrar.
En cuanto al Arte y Literatura, supone el intento por describir el comportamiento humano y su entorno, o por representar figuras y objetos tal y como actúan o aparecen en la vida cotidiana. Esta tendencia ha existido periódicamente a través de la historia en todas las artes; sin embargo, el término se restringe habitualmente al movimiento que comenzó a mediados del siglo XIX como reacción frente al romanticismo. La diferencia entre el realismo y el naturalismo es más difícil de definir, a pesar de que los dos términos son a menudo usados indistintamente. La diferencia estriba en el hecho de que el realismo se ocupa directamente de aquellas cosas que son aprehendidas por los sentidos mientras que el naturalismo, un término más bien aplicado a la literatura, intenta aplicar teorías científicas al arte.
  • Arte.
En arte, aunque nunca se desarrolló una escuela realista como tal, el concepto sí se ha manifestado de diferentes maneras y en distintas ocasiones. El término realista, utilizado para describir una obra de arte, a menudo, significa simplemente objetos y figuras feas en oposición a aquellas que se consideran bellas. Con frecuencia se usa para describir escenas humildes de la vida. Este término implica una labor de crítica a las condiciones sociales, sin rehuir en ningún momento lo desagradable. Algunos de los trabajos de artistas franceses como Gustave Courbet (por ejemplo, Los picapedreros, 1850), Honoré Daumier y Jean-François Millet han sido catalogados como realistas sociales.
La pintura realista de Estados Unidos incluye la obra de William Sydney Mounts, muy alejada del estilo romántico de sus contemporáneos agrupados en la Escuela del río Hudson, los retratos del pintor Thomas Eakins así como los trabajos colectivos conocidos como la Ash-can School o de los Ocho, quienes a comienzos del siglo XX intentaron pintar escenas de la vida urbana tal y como eran (véase Arte y arquitectura de Estados Unidos). En España Eduardo Rosales destacó por su pintura histórica y Martí Alsina es el gran representante del naturalismo pictórico. Posteriormente destacarían otros grandes pintores realistas como Zuloaga y el polifacético Alfonso Rodríguez Castelao. Ya en el siglo XX destaca Antonio López y la Escuela de Madrid con su realismo mágico exacerbado.
  • Literatura.
La literatura realista se define particularmente como la ficción producida en Europa y en Estados Unidos desde 1840 hasta la década de 1890, cuando el realismo fue desbancado por el naturalismo. Esta modalidad de realismo comenzó en Francia con las novelas de Gustave Flaubert así como con los relatos cortos de Guy de Maupassant, en los que reaccionan contra el lirismo y la idealización románticos. En Rusia, estuvo representado en las obras de teatro y en los relatos cortos de Antón Chéjov. La novelista George Eliot introdujo en la ficción inglesa el realismo; como declaró en Adam Bede (1859), su propósito era “dar una fiel representación de las cosas vulgares”. Destacados literatos españoles realistas fueron Emilia Pardo Bazán, Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas, y en Hispanoamérica Federico Gamboa, Cambacérès y el uruguayo Eduardo Acevedo (véase Realismo mágico). Mark Twain y William Dean Howells fueron los pioneros del realismo en Estados Unidos. Uno de los más grandes autores, el estadounidense Henry James, extrajo mucha más inspiración de sus mentores Eliot y Howell. La preocupación de James por las motivaciones de los personajes y de sus comportamientos le condujeron al desarrollo de un subgénero: la novela psicológica. En general, el trabajo de estos escritores ilustra la esencia del realismo, según la cual los autores no deben seleccionar hechos de acuerdo con unas ideas estéticas o éticas preconcebidas, sino que sus ideas deben estar basadas en observaciones imparciales y objetivas. Preocupados por la representación real de la vida, sin ocuparse por la forma, los realistas intentaron restar importancia a la argumentación en favor de la representación de los caracteres referidos a la clase media y a sus preocupaciones y asuntos más palpitantes.
  • Realismo Màgico.
El término Realismo Mágico no es originario de la literatura, y fue acuñado hacia 1925 por el crítico alemán Franz Roh, quien lo utilizó para describir a un grupo de pintores post-expresionistas.
Posteriormente, en el ámbito de las artes plásticas, fue reemplazado por el término "nueva objetividad", pero fue tomado por la literatura para definir una nueva tendencia narrativa hispanoamericana entre 1950 y 1970.

El realismo mágico se puede definir como la preocupación estilística y el interés en mostrar lo común y cotidiano como algo irreal o extraño, en palabras de Luis Leal, "El tiempo existe en una especie de fluidez intemporal, y lo irreal acaece como parte de la realidad". El escritor se enfrenta a la realidad y trata de desentrañarla, de descubrir lo que hay de misterioso en las cosas cotidianas, la vida y las acciones humanas.

Posiblemente estos parámetros diferentes para medir la realidad impactaron a Benito Mussolini cuando conquistó Etiopía, en 1933, y lo llevaron a imponer esta caracterización en los productos estéticos del fascismo, utilizando el exótico apelativo de "realismo mágico".

El realismo mágico no es una expresión literaria mágica, su finalidad no es la suscitar emociones sino más bien expresarlas, y es por sobre todas las cosas, una actitud frente a la realidad. La estrategia del escritor pasa por sugerir un clima sobrenatural sin apartarse de la naturaleza, deformando para ello la percepción de las cosas, los personajes y los acontecimientos reconocibles de la trama de su trabajo.

Para esta finalidad, el escritor se abstiene de emitir juicios lógicos, no destaca las ambigüedades ni se detiene en análisis psicológicos de sus personajes, que, además, jamás se desconciertan frente a los eventos sobrenaturales que viven. En contraposición a las definiciones clásicas de lo que es la literatura fantástica (léase Todorov), el realismo mágico expresa una alteración milagrosa de la realidad, en la que se evita inducir cualquier efecto de sobrecogimiento o terror frente a los hechos sobrenaturales que se describen.

Origen
El realismo mágico tiene sus raíces en la cultura latinoamericana, a partir de las interpretaciones de los europeos en la etapa de la colonización del nuevo continente.
Las crónicas de esa época son ricas en el relato y descripción de cosas absolutamente maravillosas, producto de la extrañeza que provocaba en los exploradores, las cosas que veían en sus viajes.

Es a partir de esta tradición de la interpretación de la realidad del nuevo continente a través de ojos europeos que se creó una visión sobrenatural de la realidad latinoamericana. Prodigios que iban desde animales fantásticos hasta ciudades ocultas, pasando por fuentes de la eterna juventud y árboles cuyos frutos eran capaces de proveer todo lo que los hombres necesitaban para su subsistencia. La aparición de un grupo de escritores latinoamericanos contemporáneos entre sí, que cuestionaban esta visión, dio base a lo que posteriormente se conoció como realismo mágico.

Durante las décadas del '20 y del '30, muchos escritores y artistas latinoamericanos viajaron a Europa para incorporarse al surrealismo, buscando los aspectos sobrenaturales necesarios para crear una realidad basada en los sueños y el subconsciente.

A su regreso a Latinoamérica, percibieron que no era necesario buscar esa realidad extraña en el viejo continente, que de hecho se encontraba en sus propias culturas y países. Uno de los primeros escritores que transitó estos temas, fue Alejo Carpentier. Tanto él como su compatriota Lydia Cabrera, fueron quienes ayudaron a iniciar el reconocimiento mundial de los escritores latinoamericanos. A pesar de encontrarse ambos en París hacia la misma época, los planteos teóricos de Carpentier, que en parte escaparon a su propia aplicación, fueron
  • Principales autores del Realismo.
  • En prosa Ss. (XVII-XIX).
Autores Obras
Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764) Teatro crítico universal (1726 y 1740)
Cartas eruditas y curiosas (1742-1760)
José Cadalso (1741-1782) Cartas marruecas (1788-1789)
Noches lúgubres (1789-1790)
Gaspar Melchor de Jovellanos
(1744-1811)
Informe sobre el fomento de la marina mercante (1784)
Informe sobre el libre ejercicio de las artes (1785)
Informe sobre el expediente de la ley agraria (1794)
Francisco Martínez de la Rosa
(1787-1862)
Doña Isabel de Solís (1837)
Cecilia Böhl de Faber (1796-1877) La gaviota (1849)
Lágrimas (1850)
Lucas García (1852)
El Alcázar de Sevilla (1862)
La corruptora (1868)
José de Espronceda (1808-1842) Sancho Saldaña (1834)
La pata de palo (1835)
Mariano José de Larra (1809-1837) El doncel de Don Enrique el Doliente (1834)
Artículos de costumbres
Gertrudis Gómez de Avellaneda
(1814-1873)
Sab (1841)
Guatimozín, último emperador de México (1846)
El cacique de Turmequé (1860)
Juan Valera (1824-1905) Pepita Jiménez (1873)
Las ilusiones del doctor Faustino (1875)
Doña Luz (1879)
Juanita la larga (1895)
Pedro Antonio de Alarcón
(1833-1891)
Diario de un testigo de la guerra de África (1859)
El sombrero de tres picos (1874)
El escándalo (1875)
José María de Pereda (1833-1906) Escenas montañesas (1864)
Don Gonzalo González de la Gonzalera (1879)
El sabor de la tierruca (1882)
Sotileza (1885)
Peñas arriba (1895)
Pachín González (1896)
Gustavo Adolfo Bécquer
(1836-1870)
Leyendas (1861 y 1863)
Benito Pérez Galdós (1843-1920) Episodios nacionales (1873-1879 y 1898-1912)
Doña Perfecta (1876)
Gloria (1877)
La familia de León Roch (1878)
La desheredada (1881)
El amigo Manso (1883)
Tormento (1884)
Fortunata y Jacinta (1886-1887)
Miau (1888)
Torquemada en la hoguera (1889)
Tristana (1892)
Nazarín (1895)
Misericordia (1897)
Leopoldo Alas y Ureña (1852-1901) La regenta (1884-1885)
Su único hijo (1890)
Emilia Pardo Bazán (1852-1921) La tribuna (1883)
Los pazos de Ulloa (1886)
La madre naturaleza (1887)
Insolación (1899)
Morriña (1899)
La quimera (1905)
La sirena negra (1908)
  • En poesìa Ss. (XVII-XIX).
Nicolás Fernández de Moratín (1737-1780) La Diana o el arte de la caza (1765)
Las naves de Cortés destruidas (1765)
José Cadalso (1741-1782) Ocios de juventud (1773)
Félix María Samaniego (1745-1801) Fábulas morales (1781)
Tomás de Iriarte (1750-1791) Fábulas literarias (1782)
Juan Meléndez Valdés (1754-1817) Poesías (1808)
Ángel Saavedra, duque de Rivas
(1791-1865)
Poesías (1814)
Juan Eugenio Hartzenbusch
(1806-1880)
Fábulas (1848)
José de Espronceda (1808-1842) Poesías de Don José de Espronceda (1840)
El estudiante de Salamanca (1840)
El diablo mundo (1840)
José Zorrilla (1817-1893) Poesías (1837)
Cantos del trovador (1840-1841)
Recuerdos y fantasías (1844)
La azucena silvestre (1845)
El cantar del romero (1886)
Gustavo Adolfo Bécquer
(1836-1870)
Rimas (1867)
  • A continuación, un esquema sobre el Realismo:
El Realismo


viernes, 26 de octubre de 2012

LOS MISERABLES

Millones de personas de la actualidad perecen por un plato de legumbres o siquiera algo de comer, y algunos al verse en grandes aprietos han optado por hurtar alimentos para poder subsistir en este mundo dominado par la escasez y la falta de justicia. Sin embargo, al analizar dichas circunstancias seria bueno ver hasta donde llegaría usted por ansiedad o para ser más directos: por hambre. Lo digo porque hubo un caso muy particular en la novela, los miserables; un hombre que robo una gallina y lo condenaron a varias décadas en la prisión. ¿Llamaría usted delito a tal acto? O en otro caso ¿robaría usted alguna clase de alimento por calmar su ansiedad de hambre? Seria interesante analizar las respuestas que damos al respecto.
Quizás lleguemos a juzgar a alguien y digamos que coger asi sea un tornillo que nonos pertenece, sea un robo automáticamente y por lo tanto necesite de alguna disciplina, pero también es necesario pensar que hasta los peores delitos se han quedado ocultos y se pasan por alto.
La vida actual de los seres humanos esta condenada a vivir según injusticias y malas decisiones, algo que es muy complicado de darle solución o siquiera mencionarlo en alguna junta o reunión de los actuales gobiernos, pero no estaría mal  ponerse en los zapatos de nuestro semejante  y analizar sus diversas situaciones, porque también esta la  sociedad criticona que juzga a los débiles y luego estos hacen actos impropios y desvergonzados por la cual la misma sociedad después lamenta, sin saber que ellos mismos lo impulsaron a cometer injusticias. ¡Increíble tal situación! Con razón el temor de muchos críticos al desarrollar y analizar temas complicados como estos.

 Reflexionemos, por lo tanto, en cualquier acto que nos parezca irrazonable; no Sabemos si a nosotros  nos pueda pasar, ya sea si robar para alimentarnos  o por algún otro motivo, si lleva disciplina o no. Solo es cuestión de analizar y ser justos para con todos.

viernes, 19 de octubre de 2012

 
 
 En la infinita lumbrera de tu mirada
encuentro perdido un sentimiento.
sin color y sin textura, con dolor y con locura.
se asoma y se esconde y con un rasgo de timidez
se ahonda en tu mirada, la recorre por completo.
sin esperar un momento la hace vibrar
cuando ve a lo lejos danzar lo que sera su semejanza.
con una chispa e esperanza despierta su sonrisa,
hace vibrar tu cuerpo
lo contagia de su luz
trata con emoción de buscar su lugar
y no lo puede hallar,
pero refleja todo lo que es a través de su mirar.
¿Que sera?

 

 
"El candor de su hermosura atrapa con rapidez y deja en lugar postrero la amargura del querer.
sin deseo alguno amarra el interes. ¡que encanto tan preciso! que irradia su luz hasta el umbral de lo oscuro".....

 



lunes, 10 de septiembre de 2012

EL ROMANTICISMO


El Romanticismo es un movimiento cultural y político originado en Alemania y en el Reino Unido (Gran Bretaña e Irlanda del Norte) a finales del siglo xviii como una reacción revolucionaria contra el racionalismo de la Ilustración y el Clasicismo, confiriendo prioridad a los sentimientos. Su característica fundamental es la ruptura con la tradición clasicista basada en un conjunto de reglas estereotipadas. La libertad auténtica es su búsqueda constante, por eso es que su rasgo revolucionario es incuestionable. Debido a que el romanticismo es una manera de sentir y concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo que se presenta de manera distinta y particular en cada país donde se desarrolla; incluso dentro de una misma nación se manifiestan distintas tendencias proyectándose también en todas las artes.
Se desarrolló en la primera mitad del siglo xix, extendiéndose desde Inglaterra a Alemania hasta llegar a otros países. Su vertiente literaria se fragmentaría posteriormente en diversas corrientes, como el Parnasianismo, el Simbolismo, el Decadentismo o el Prerrafaelismo, reunidas en la denominación general de Posromanticismo, del cual derivó el llamado Modernismo hispanoamericano. Tuvo fundamentales aportes en los campos de la literatura, la pintura y la música. Posteriormente, una de las corrientes vanguardistas del siglo xx, el Surrealismo, llevó al extremo los postulados románticos de la exaltación del yo.



CARACTERÍSTICAS

El Romanticismo es una reacción contra el espíritu racional y crítico de la Ilustración y el Clasicismo, y favorecía, ante todo:
  • La conciencia del Yo como entidad autónoma y, frente a la universalidad de la razón dieciochesca, dotada de capacidades variables e individuales como la fantasía y el sentimiento.
  • La primacía del Genio creador de un Universo propio, el poeta como demiurgo.
  • Valoración de lo diferente frente a lo común, lo que lleva una fuerte tendencia nacionalista.
  • El liberalismo frente al despotismo ilustrado.
  • La originalidad frente a la tradición clasicista y la adecuación a los cánones. Cada hombre debe mostrar lo que le hace único.
  • La creatividad frente a la imitación de lo antiguo hacia los dioses de Atenas.
  • La obra imperfecta, inacabada y abierta frente a la obra perfecta, concluida y cerrada.
Es propio de este movimiento un gran aprecio de lo personal, un subjetivismo e individualismo absoluto, un culto al yo fundamental y al carácter nacional o Volksgeist, frente a la universalidad y sociabilidad de laIlustración en el siglo xviii; en ese sentido los héroes románticos son, con frecuencia, prototipos de rebeldía (Don Juan, el pirata, Prometeo) y los autores románticos quebrantan cualquier normativa o tradición cultural que ahogue su libertad, como por ejemplo las tres unidades aristotélicas (acción, tiempo y lugar) y la de estilo (mezclando prosa y verso y utilizando polimetría en el teatro), o revolucionando la métrica y volviendo arimas más libres y populares como la asonante. Igualmente, una renovación de temas y ambientes, y, por contraste al Siglo de las Luces (Ilustración), prefieren los ambientes nocturnos y luctuosos, los lugares sórdidos y ruinosos (siniestrismo); venerando y buscando tanto las historias fantásticas como la superstición.
Un aspecto del influjo del nuevo espíritu romántico y su cultivo de lo diferencial es el auge que tomaron el estudio de la literatura popular (romances o baladas anónimas, cuentos tradicionales, coplas, refranes) y de las literaturas en lenguas regionales durante este periodo: la gaélica, la escocesa, la provenzal, la bretona, lacatalana, la gallega, la vasca... Este auge de lo nacional y del nacionalismo fue una reacción a la cultura francesa del siglo xvii, de espíritu clásico y universalista, difundida por toda Europa mediante Napoleón.
El Romanticismo también renovó y enriqueció el limitado lenguaje y estilo del Neoclasicismo, dando entrada a lo exótico y lo extravagante, buscando nuevas combinaciones métricas y flexibilizando las antiguas o buscando en culturas bárbaras y exóticas o en la Edad Media, en vez de en Grecia o Roma, su inspiración.
Frente a la afirmación de lo racional, irrumpió la exaltación de lo instintivo y sentimental. «La belleza es verdad». También representó el deseo de libertad del individuo, de las pasiones y de los instintos que presenta el «yo», subjetivismo e imposición del sentimiento sobre la razón. En consonancia con lo anterior, y frente a los neoclásicos, se produjo una mayor valoración de todo lo relacionado con la Edad Media, frente a otras épocas históricas.
El estilo vital de los autores románticos despreciaba el materialismo burgués y preconizaba el amor libre y el liberalismo en política, aunque hubo también un Romanticismo reaccionario, representado por Chateaubriand, que preconizaba la vuelta a los valores cristianos de la Edad Media. El idealismo extremo y exagerado que se buscaba en todo el Romanticismo encontraba con frecuencia un violento choque con la realidad miserable y materialista, lo que causaba con frecuencia que el romántico acabara con su propia vida mediante el suicidio. La mayoría de los románticos murieron jóvenes. Los románticos amaban la naturaleza frente a la civilización como símbolo de todo lo verdadero y genuino
 
EL NATURALISMO
 
El naturalismo fue un estilo artístico, sobre todo literario, basado en reproducir la realidad con una objetividad perfecta y documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares. Su máximo representante, teorizador e impulsor fue el periodista Émile Zola que expuso esta teoría en el prólogo a su novela Thérèse Raquin y sobre todo en Le roman expérimental (1880). Desde Francia, el Naturalismo se extendió a toda Europa en el curso de los veinte años siguientes adaptándose a las distintas literaturas nacionales. El naturalista presenta al ser humano sin albedrío, determinado por la herencia genética y el medio en que vive. En la mayoría de los escritos lo que se intenta es reflejar que la condición humana está mediatizada por tres factores: • 1. La herencia genética • 2. Las taras sociales (alcoholismo, prostitución, pobreza, violencia) • 3. El entorno social y material en que se desarrolla e inserta el individuo. Se considera que el Naturalismo es una evolución del Realismo. De hecho, la mayoría de los autores realistas evolucionó hacia esta corriente materialista, si bien otros orientaron su descripción de la realidad hacia el interior del personaje llegando a la novela psicológica. El Naturalismo, al igual que el Realismo, refuta el Romanticismo rechazando la evasión y volviendo la mirada a la realidad más cercana, material y cotidiana, pero, lejos de conformarse con la descripción de la mesocracia burguesa y su mentalidad individualista y materialista, extiende su mirada a las clases más desfavorecidas de la sociedad y pretende explicar los males de la sociedad de forma determinista.El Naturalismo tenía como objetivo explicar los comportamientos del ser humano. El novelista del Naturalismo pretende interpretar la vida mediante la descripción del entorno social y descubrir las leyes que rigen la conducta humana. El Naturalismo surge en París; Zola fue el iniciador del movimiento Naturalista, al decidir romper con el romanticismo, crea este movimiento literario; siendo considerado el maestro de este movimiento junto con Gustave Flaubert. En sus obras más importantes describirían de manera cruda y realista el contexto social de París, el lugar de inicio del movimiento.





AUTORES





EMILE ZOLA
Émile Zola nació en París, hijo de un ingeniero italiano naturalizado y de madre francesa. Su familia se trasladó a Aix-en-Provence y tuvo graves problemas económicos a la muerte del padre. Tuvo como compañero de colegio a Paul Cézanne. Volvió a París en 1858. En 1859, Émile Zola suspendió dos veces el examen de bachillerato. Como no quiso seguir siendo una carga para su madre, abandonó los estudios con el fin de buscar trabajo. En 1862 entró a trabajar en la librería Hachette como dependiente. Escribió su primer texto y colaboró en las columnas literarias de varios diarios. A partir de 1866, cultivó la amistad de personalidades como Édouard Manet, Camille Pissarro y los hermanos Goncourt. A principios de los setenta, concibió el proyecto de los Rougon-Macquart, que concluyó en 1893. Su aspiración era realizar una novela «fisiológica», a la que intentaba aplicar algunas de las teorías de Taine sobre la influencia de la raza y el medio sobre el individuo. Se trataba de hacer una especie de saga, siguiendo en parte del modelo de Honorato de Balzac en la Comedia humana, como dice en su subtítulo, una «historia natural y social de una familia bajo el Segundo Imperio». La obra consta de veinte novelas y se inicia con La fortuna de los Rougon en 1871: un retrato social que, siguiendo el esquema del naturalismo, tiene altas dosis de violencia y dramatismo y resultó a veces demasiado explícito en sus descripciones para el gusto de la época. Las novelas, sin embargo, fueron elaboradas con la imaginación, pese a los datos que había previamente buscado. Émile Zola, ca. 1880 Se casó en 1870 con Alexandrine Mélay. A partir de 1873, se relacionó con Gustave Flaubert y Alphonse Daudet. Conoció a Joris-Karl Huysmans, Paul Alexis, Léon Hennique y Guy de Maupassant que llegaron a ser habituales de las veladas de Médan, un lugar cerca de Poissy donde Zola tenía una casita de campo desde 1878. Se convirtió en el líder de los naturalistes.









EL BARROCO

El Barroco fue un período cultural que se desarrolló a comienzos del siglo XVII en Roma, Italia. Generalmente, se le sitúa entre el Renacimiento y el Neoclásico. Ha sido considerado por muchos autores como el arte de la contrarreforma o del absolutismo europeo, pero también se afirma que es un conjunto de tendencias desarrolladas en la época, sin estar necesariamente vinculadas a ningún gobierno o religión. A pesar de haber sido, en algún momento, un término peyorativo, el estilo Barroco hoy se admira por haber producido grandes obras en pintura, escultura, arquitectura, música y literatura.

El término Barroco fue creado por críticos posteriores a la época. Proviene del portugués barroco, que significa “perla de forma irregular” o “joya falsa”. Por mucho tiempo, el término se usó de manera negativa, para criticar el arte de la época como sobrecargado, irracional y con demasiados adornos y énfasis. En 1888, Heinrich Wölfflin usó nuevamente el término para diferenciar el Barroco del Renacimiento, como estilos opuestos. Recién en el siglo XIX, el Barroco fue revalorizado por Jacob Burckhardt, Benedetto Croce y Eugenio D’Ors.

El Barroco surgió alrededor del año 1600, como un resultado del deseo de un nuevo arte en la época. Habitualmente, se piensa que el Barroco fue una inspiración del canon promulgado en el Concilio de Trento, en el que la Iglesia Católica, se dirigió al arte figurativo, exigiendo que las pinturas y esculturas de las iglesias hablaran a los analfabetos en lugar de los instruidos, y animó a terminar con las costumbres pagas de los artistas evitando los desnudos y los escándalos que se veían tanto en la época renacentista. Sin embargo, el Barroco surgió una generación después en el siglo XVII. Esa época se caracterizó por el gran equilibrio que existía entre la ciencia y la razón, y entre la metafísica y la religión. Hubo cambios políticos y económicos, descubrimientos y expansión geográfica, todo mientras la humanidad se preocupaba por las experiencias religiosas.
El Barroco fue un cambio consiente del estilo intelectual del arte Manierista a un estilo más enfocado en los sentidos y la naturaleza, con tendencia a lo exagerado y la abundante decoración. Un destacado de la época fue Caravaggio, que pintaba la naturaleza tal como él la veía y llegó a ser el creador del naturalismo, una corriente que fue seguida por otros muchos artistas. En general, en el Barroco se trataron, principalmente, temas mitológicos, religiosos y también el retrato; todos ellos con la nueva visión naturalista en la que los artistas expresaban pasión, emoción y los sentimientos en general. Más tarde surgen otros temas importantes como el paisajismo y la pintura de género, con temas de la vida cotidiana.
En muchas ocasiones se ha pensado que el Barroco convivió con el clasicismo, como dos corrientes opuestas. Actualmente, se afirma que el clasicismo fue una corriente integrante del Barroco. Fue creado por los pintores Carracci, que sugirieron plasmar un ideal basado en el arte clásico. En las obras clasicistas se presenta una realidad embellecida por los artistas, según su punto de vista. Destacan los franceses Poussin y Claudio de Lorena. Otra corriente del Barroco fue creada por el pintor de bóvedas y techos, Pietro de Cortona, a la que se le llamó cortonismo. Se caracterizó por darle a los espacios abiertos, efectos decorativos e ilusionistas. Destacan también, B. Gaulli y Andrea del Pozzo. En retrato, destacó Rembrandt, considerado el maestro del estilo y cultivador de todos los géneros.
En cuanto a la escultura barroca, la luz, el espacio y el tiempo predominaron como los tres elementos más importantes del arte barroco. Las figuras humanas presentan energía y movimiento dinámico, ocupan el espacio que las rodea y logran un efecto de continuidad. Se usaron muchas figuras angelicales con múltiples visiones. Se usaron también elementos externos como luces ocultas y fuentes de agua. Destaca el escultor Aleijadinho y también el arquitecto y escultor Bernini, considerado como el escultor más importante del Barroco.
Referente a la arquitectura, se marcaron diferentes estilos en los países europeos. En Italia, predominó la arquitectura religiosa con edificios de plantas ovales, alternaciones de espacios cóncavos y convexos para lograr un gran efecto de luz y sombra. Destaca nuevamente Bernini, con numerosas obras como la plaza de San Pedro. También destacó el arquitecto Barromini. En Francia, la arquitectura se centró en el urbanismo y la monumentalidad de sus palacios. Las formas fueron más simples y elegantes, propio del clasicismo. Más tarde, fue adquiriendo más fastuosidad con obras como el palacio de Versalles, de los arquitectos Le Vau, Mansart y Le Brun. En general, la arquitectura barroca destaca por su monumentalidad y majestuosidad, con fachadas con pilastras, columnas, estatuas y relieves vigorosos.
El término Barroco también sirve para nombrar al estilo de música de la época barroca. Comparte algunos principios estéticos del arte barroco, como por ejemplo el gusto por la ornamentación. En el Barroco nacieron los conciertos y las sinfonías, también las óperas, que marcaron el inicio de la música barroca en el 1600. Los destacados Vivaldi, Bach y Handel fueron las figuras culminantes del período.
Por último, la literatura barroca expresó nuevos valores plasmados a través de metáforas y alegorías. Se buscó la virtud, el realismo y la preocupación por los detalles. En la literatura española, fue el llamado Siglo de Oro de los escritores. Destacaron Luis de Góngora y Francisco de Quevedo y Villegas.